19 julio 2009

El libro de mi ser


Salí de casa caminando entre los oscuras y heladas noches de otoño, caminaba mirando al piso pensando y no a la vez, me dirigí hacia una plaza mirando las sombras de las hojas de los árboles que me rodeaban, esas hojas secas y débiles que caían sin parar. Llegue a imaginarme en una de ellas cayendo desde el cielo a la tierra. Estaba ahí esperando reencontrarme con mi “yo interno”, para ver si salía de mi. Plácidamente baje mi mirada del cielo y vi a mi derecha una tabla antigua, lo que obviamente llamo mi atención, estaba decorada como para enseñar a algún niño a leer. En él habían letras y números, pero también habían frases como “cielo, infierno”, “si, no”, “entrada, despedida”. Observe aquel artilugio detenidamente, tranquila pero a la vez llena de intriga, un momento de escalofríos fue lo único que me detuvo en ese momento, no se si fue el frío o la tabla, aunque no veía el porque, sólo era una antigüedad, entonces pensé que por serlo debía ser muy valiosa y que a algún ladrón pudo haberla tirado para escapar de la policía y antes de que lo atraparan se deshizo de la evidencia. Comencé a inspeccionarla a través de mis sentidos, siempre ago eso de hacer funcionar cada uno de ellos, porsiacaso.
Era rígido pero liso, fácilmente mis dedos se deslizaban en el, olía a viejo, pero también como reservado por mucho tiempo, a pesar de todo era una madera seca, lo encontré raro ya que en otoño hay mucha humedad y más debería haberlo estado si estaba aquí tirado. Sus letras fueron tachadas a mano, a si que sin duda fue hecho artesanalmente, sus letras eran marrón, de tipo antigua y la madera conservaba su color original, sólo estaba pintada con barniz, de seguro para el brillo y para que fuera tan lisa como lo era sin pintura. Gire la tabla y en ella había algo escrito, muy pequeño, y de la misma fuente que las letras, en ella decía:

Para mi amo:
Entre el cielo y el infierno esta la tierra, la combinación del bien y el mal están en ella, yo estoy aquí en esto me convertí, las fuentes sagradas decían: “De la tierra naciste y en tierra te convertirás”, pues yo fui desobediente y nuevas alternativas encontré, tu me haz encontrado ahora yo te ayudaré, muerte y tragedias te concederé, si me sacas de esta oscura sombra, que por mis miedos me gané. La avaricia, el miedo, el rencor, la ambición y locura son signos de la vida carnal, yo ya no las tengo, no se si tu las tendrás…

Al terminar la verdad, no entendí nada, giré nuevamente la tabla y en él observe algo que no me percaté, en una esquina había una ficha, la saqué depositándola en el centro de la tabla, la deslizaba con facilidad como si algo o alguien me ayudara a hacerlo. Recordé que mi verdadero motivo de haber salido de mi casa era porque tenía que comprarle el alimento a Satán (mi perro), me levanté para guardar la tabla porque me la quise quedar, pero mi dedo estaba como enganchado o pegado a ella, simultáneamente esta se empezó a mover hacia las letras p-o-r-q-u-e-t-e-v-a-s-n-o-m-e-h-e-p-r-e-s-e-n-t-a-d-o-a-u-n-e-m-y (porque te vas no me he presentado aún). Abrí mis ojos de terror y me senté asustada a comprender que ocurría.¿que pasa? Me pregunté, y mi dedo nuevamente se movió diciendo e-s-t-o-y-a-q-u-i-j-u-n-t-o-a-t-i-a-m-a (estoy aquí junto a ti, ama).¿Quién eres? C-a-l-i (Cali), me respondió, ¿Qué eres? U-n-a-b-r-u-j-a (una buja), ¿Qué quieres de mi? N-a-d-a , ¿nada? no te creo, s-o-l-o-t-u-c-o-m-p-a-ñ-i-a-y-t-u-c-o-n-f-i-a-n-z-a (sólo tu compañía y confianza).Ese fue la iniciación de una extraña amistad junto a Cali, aún no entendía lo que me sucedía, si esto tenía algún grado de peligro o suerte. Después de un largo rato de conversación esta acepto mi retirada del juego, me explicó en lo que consistía aquella tabla. Me decía que lo que había en ella no era magia ni nada por el estilo solo era ella, es decir, Cali. Su espíritu encadenado, en eso la mantenía prisionera, le pregunte como liberarla, y me escribió:” Tu me encontraste, tu encuentra la respuesta, si alcanzas” no comprendí hasta un buen tiempo la frase “si alcanzas”.
Rápidamente compré el regalo y me dirigí a la casa, subí las escaleras y ahí estuve con ella, me sumergí en responder preguntas que a mi misma hacía sobre ese juego y sobre otras cosas, sólo algunas respondía, mientras que la comunicación entre los vivos se aislaba aún más de lo que ya estaba viviendo, estuve durante meses en esa rutina, de la casa al colegio y a al juego. Con Cali fue tanta nuestra cercanía, que se me presentaba en los sueños continuando nuestras conversaciones sobre el mundo de los muertos y de los vivos. Tuve una estrecha relación con ellos ya que Cali me dejaba comunicarme con otras almas, asesinos, abogados, ladrones, sacerdotes, prostitutas, etc. Un día me llegó un mensaje en el cual decía: “muérete engendro del demonio”, furiosa probé consultándole a Cali, para mi sorpresa ella me respondió, es Sandra Córdoba. En vez de enfurecerme y vengarme me alegré por descubrir que también podía hacer eso, como también donde estaban mis cosas cuando las perdía. Una noche antes de dormirme recordé todo lo vivido, y se me ocurrió investigar sobre este juego, busqué en Internet, y lo más parecido a ello era el conocido juego de la Huija, la información que había sobre este juego era muy parecida al mío, pero no precisamente lo era, así que seguí buscando hasta llegar al final de la página, en el cuál salía: buscar posesión de almas. En éste había una gran variedad de información de tipos de posesiones, hasta que llegue a la que buscaba, almas en objetos, al aceptar salían historias de personas que contaban haber tenido algún tipo de objeto posesionado, lo que me impresionó en ello era que todas las personas que tenían este tipo de juego terminaban muertas a los pocos meses después, por depresión, locura, suicidio, hasta cáncer. El autor de la página indicaba que era porque este tipo de juego manipulaba a los convocados “amos”, quienes por rabia y rencor mataban a quienes odiaban, pero no eran precisamente ellos quienes cometían el adulterio, sino las almas, quienes hacían el favor a cambio de otro por parte de ellos. Me impresioné al leer esto ya que tenía relación con lo escrito al inverso de la tabla. Era por ello que al sentirse asesinos, caían en depresión o locura que los terminaría llevando al suicidio. Seguí leyendo y relataba otras suposiciones aparte de las dichas del porque terminaban muriendo, eran porque al relevar su futuro, no lo aceptaban y enloquecían, terminado como dije anteriormente, enloqueciendo, enfermándose de cáncer o suicidándose. Me aterré íntegramente, no porque aquel juego siniestro lo tenía en casa, sino porque yo estaba pasando por lo mismo. Corrí a la casa, subí las escaleras, entré a mi pieza y tomé el juego, lo metí dentro de un saco y lo tiré por un puente a unas cuadras de mi casa. Angustiada regresé a mi pieza, ya era tarde y me fui intranquila a dormir, dormí muy mal, desperté empapada en transpiración con las sábanas al cuello casi asfixiándome, sin duda no hubiese despertado si me hubiera quedado más tiempo así. Me dolí la cabeza, no comprendía la dureza de la almohada, al levantarla para acomodarla, entré en pánico, el juego estaba ahí, bajo la almohada, intacta y sin una sola pizca de humedad. Apenas toqué la ficha del juego Cali me habló diciendo, t-u-d-e-s-t-i-n-o-e-s-t-a-c-o-n-m-i-g-o-n-a-d-i-e-h-a-p-o-d-i-d-o-s-a-l-i-r-v-i-v-o (tu destino está conmigo, nadie ha podido salir vivo), la dejé ahí, y fui nuevamente Internet, necesitaba saber como sacarlo de mi vida, hice exactamente lo de la otra vez, pero ahora sólo salía; no se encuentran archivos con este término, inténtelo nuevamente. Desperanzada me fui a la plaza donde la vi por primera vez, y donde cometí el error de llevármela, pensé en que hacer y opté por dejarlo pasar.

Con el tiempo ya no sentía la misma obsesión de preguntar, siempre fui de esas que pensaba que el futuro lo formaba uno mismo, comencé a dejarlo a un lado y disfrutar de mi vida, me hice de una amiga muy parecida a mi (cosa que jamás pensé encontrar en este mundo), y por mucho tiempo ahora sonreía, habrán pasado unos 6 meses, cuando me recordé de aquel juego fui a buscarlo en el baúl de mi pieza, que fue donde lo dejé la última vez, al abrir el cofre en vez de encontrarlo como siempre sólido y como con vida propia, en su reemplazo sólo encontré cenizas. Conmovida por lo que me encontré, seguí buscado para mi mayor seguridad. Y no, sin duda era ese. Queriendo encontrar respuesta a lo sucedido, recordé lo que leí en Internet sobre la Ouija, e hice por mi propia cuenta una entrada de conexión entre el mundo de los muertos con el de los vivos en mi cuaderno. Invoqué a Cali y me respondieron otros, ahí todo era distinto, las almas con las que me comunicaba muchas veces me mentían o se hacían pasar por ella. Hasta que me encontré con una de las almas que en mi antiguo juego conocí, le pregunté por ella y me dijo: tranquila, ahora ella esta libre, haz lo mismo tú. Incierta de lo que me respondían le pregunte que cómo, y fue así que me respondió: Venciste a tu demonio.

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