Iba sola y pensante, frente a un sol tibio y resplandecedor, pero desapercibido por el frío que lo acompañaba, un frío que anunciaba el inicio de la primavera, me senté en un banco a observar los cambios de la naturaleza, comparándolo con el arrasador viento que los atemorizó en el invierno, los sentía felices por haber triunfado, su brillo y sus colores me lo notificaban. Mientras escuchaba el coro de sus hojas junto con el del viento y la luz un alguien me habló, sus palabras correctas relataron mis pensamientos, me dijo lo que yo misma pensaba, me robó mis palabras. Opté por no abrir mis ojos mientras él lo hacía para disimular que no lo escuchaba, como siempre no quise mostrar mi miedo. Pero inevitablemente lo hice sus palabras me aterraron, un algo así salio de su boca: miedo por alguien que releva tus pensamientos, lo reconozco, ahora mismo ocultas tu miedo frente a mí haciendo que no me escuchas (rió), pero dime ¿Qué harás ahora? si te conozco y sé lo que piensas, alterada me paré y corrí a mi casa, ni yo entiendo por que lo hice, fue estúpido pero no entendía aquel hecho, jamás pensé en algo tan horrible como que alguien adivinara mis pensamientos. Una vez que llegué a casa no me saqué de mi cabeza, aquel evento, ¿Cómo lo habrá hecho? ¿Será adivino? ¿Lo conozco?. Me tranquilicé y luego me sonrojé, había hecho lo que menos me gusta hacer, mostrar mi debilidad y para peor corrí sin verle la cara. Me puse a pensar detenidamente en mi situación, ¿era tan malo conocer a alguien que te puede conoce por completo?, la verdad es que yo creo que es algo que jamás creí posible, conocer a alguien igual a mi es algo de otro mundo, lo que ocurrió esa vez fue de otro mundo y quizás por eso sosamente hice lo que en mi vida había hecho, huir.
Me dormí pensando en lo mismo e inevitablemente ahora estoy haciendo, creí pensar alguna vez que debe ser increíble conocer a alguien te que conozca por completo, que sabe lo que planeas, quieres y lo que piensas, en mi caso creo que ese alguien es inteligente y astuto, que sabe como alegrarme y apoyarme, pero… ¡rayos! Ahora que lo medito mejor, también sabe como herirme, asustarme y hasta matarme. Ahora ¿Que ago si ese alguien que sabe como soy por completo se convierte en mi enemigo?, me da miedo, que actúe como yo lo ago, haga los planes que por mi mente pasan para herir a alguien. Parte de mi mente es perversa, lo reconozco, pero quienes me rodean no me conocen ni saben como soy, la costumbre de mostrarme quien no soy hace que no me teman, en un principio eso se transformó en algo positivo para mi, odiaba creer que yo no pensaba como ellos, no lo entendía si era una más como ellas y me relacionaba con gente como ellos, sin embargo mis pensamientos e ideas eran otras, pero cuando quiero que me teman no lo consigo, les mostraría mi verdadero rostro pero también me aterra, es imposible ser siempre la misma, y eso me atemoriza porque , él lo sabe.
Fui a comprar algunos productos al almacén de mi vecina y cuando salí alguien de aspecto normal estaba afuera, cuando pasé al lado de él lo miré como suelo hacerlo con la gente extraña, y de vuelta el me
sonrió, me paralice en seguida ya que distinguí que era la persona del parque, ya que me sonrió de la misma forma que lo ago yo cuando quiero hacer sentir mal a alguien, cuando se iba lo detuve y le pregunté que porqué me conocía, y que es lo que pretendía y tranquilo me respondió: hey! No temas, no creas que soy tu enemigo, te quieres bastante como para odiarte a ti misma, cuando estés confundida y con problemas llámame porque ese “alguien” no soy yo sino tú, solo tú puedes solucionar tus problemas, solo tú conoces lo que es correcto.
Esa vez no corrí, sonreí tranquila y con mi mente en blanco, por primera vez sentía que perdía y que a la misma vez ganaba, un sentimiento de calma inundó mi mente y mi cuerpo, hasta ahora no entiendo porqué pasé por esto, quizá era una prueba más a la cuál tenía que enfrentarme, para darme cuenta quien soy, como soy y porque soy lo que soy. Soy única y debo aceptar que las cosas son como son, porque si fueran como queremos no seríamos nosotros mismos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario