28 julio 2009

Animando con el dolor


La noche se acerca y no quiero dormir, estoy acostumbrada a vivir de mis sueños, de aprender de ello, pero anoche, anoche fue distinto, fue algo tan aterrador tan “normal” a lo que yo o acostumbro a vivir que no me atrevo a pegar ni una pestaña. Era un día normal de mi vida en este incomprendido y contradictorio mundo, llegué a casa, tomé once y me fui a dormir, estaba cansada y no sabía si hoy me iba o no tener esos extraños sueños en los que siento que mi alma sale de mí para vivir en mis sueños. La verdad nunca he estado de verdad segura que sean mis sueños los que vivo, lo creo ya que sólo suceden cuando me duermo, es una teoría que dudosamente puede ser refutada o comprobada por algún otro. Entonces me fui a dormir, cuando abrí mis ojos los hice con incomodidad un fuerte sol caía directamente a mi, mientras intentaba investigar mi entorno para saber a donde me encontraba ahora, la borrosidad de mi vista se fue aclarando cuando me di cuanta que estaba en un amplio lugar tipo selva, extrañada me levanto cuando me doy cuenta que estaba en una jaula de aproximados 10mts y no sola, por desagracia estaba acompañada de 3 gatitos grandes, más bien tigres que aún dormían y no se percataban de mi presencia, me levanto asustada y en ese mismo instante una eufórica gente grita como alentándome no les entendía hablaban en otro idioma, la mayoría eran negros , al parecer me encontraba en África y lo peor creo que era su entretención, insistentemente pedí ayuda, con gestos, gritos, mirada de temor que no lo fingía para que alguien se diera cuenta de lo asustada que estaba pero al parecer no querían que la entretención acabara. Pero también vi a otras tres personas más atrás me miraban como que ya me habían querido ayudar, pero se encontraban amarrados los tres en un palo, me miraban con tristeza, como si me conocieran, la verdad es que se parecían mucho a mi como si fueran de mi familia pero no los recordaba. Me calmé y miré alrededor de los espectadores unos estaban más cerca de mi que otros, unos con alegría queriendo ver mi reacción y otro con desconsuelo pero sin atreverse a ayudarme

- ¡Las llaves!. Dije

Estaban ahí, a mi vista a escasos metros de la jaula a una altura no muy lejana a la mía y muy lejana de los espectadores, perfecto por si es que alguno se percataba y lo retiraban para “seguir con su entretención”. Pero para mi desgracia los gritos animados de las personas ya habían despertado a los tigres quienes me miraban acercándose muy lentamente a mi, quien sabe si porque les extrañaba ver a alguien distinto en su territorio o lo que sería peor, porque tenían hambre. Rápidamente miré a mí alrededor y cerca de la posa de los leones había un palo muy delgado de unos dos metros o menos de altura, no suficiente par alejar a los leones de mí pero si para poder sacar la llave de la pared. Corrí desesperadamente al mismo tiempo que los tigres lo hacían para tirarse hacia mi, al llegar metí el flexible palo por entre la argolla que guardaba llave que suponía que era la de la jaula, en el instante en que las sostuve entre mis manos sentí otra muy pesada sobre mi espalda que me hizo estrellarme en el suelo, muy aturdida me volteé para golpear a los tigres y protegerme pero la gente me empezó a arrojar sangre de animal empapándome en ella, los tigres se alborotaron y me fui a la puerta llorando del terror, por suerte la llave era la correcta, abrí la puerta sin volverla a cerrar la gente me empezó a tirar cosas mientras otras corrían ya que los tigres habían salido, me dirigí a un rió entre la selva en donde me había encaminado sin saber, entonces me tiré, me saque toda la sangre de mi vestimenta, salí del río a la tierra y lloré hasta dormirme.

Fue así como desperté con la almohada mojada con el llanto y adolorida, jamás había estado tan cerca de la muerte como en aquel sueño, no entendía porque estaba allí porque nadie me ayudaba porque la euforia de ver a otra persona sufriendo, porque cuando me vieron pidiendo ayuda aquellos que sentían mi dolor no optaron por ayudarme queriéndome decir con la mirada “ no puedo hacer nada pero no te preocupes que todo pasará”, ¿que tal si no hubiera pasado y en este momento hubiera estado en un coma profundo ya que morí en mis sueños?, si no actúo muero, unos me verán como una persona fuerte por salir adelante frente a las difíciles situaciones que me depara la vida pero no ven que como toda persona necesito apoyo y ayuda adicional, porque nadie sabe cuando ya no pueda más y me rinda ala muerte. Creo que eso fue lo que me enseño mi extraño sueño, sólo esa conclusión logré sacar como la más aceptable frente a todas las otras formuladas, creo poder dormir con la esperanza de no volver a soñar en vida por lo menos hasta cuando me recupere de esta última vivencia en mi fuerte utopía.

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